Proyecto Integral Chiquitanía impulsa la cultura y talento musical
Santa Ana de Velasco es el poblado más pequeño dentro de las misiones jesuitas y pertenece al municipio de San Ignacio de Velasco, en Santa Cruz, Bolivia.
Esta población es hogar de una gran cultura, majestuosa naturaleza y gente maravillosa.
Santa Ana de Velasco fue creada en 1755 -es uno de los últimos pueblos fundados por las misiones-, sólo 12 años antes de la expulsión jesuítica solicitada por el rey Carlos III.
La misión marchaba como un centro de educación, en el que los jóvenes indígenas recibían ilustraciones en diversos campos, como la música, la pintura y la escultura. Los jesuitas pusieron gran énfasis en la educación y la formación de los indígenas, lo que favoreció al resguardo y el sfomento de la cultura local.
A diferencia de las misiones jesuitas que se encuentran en Argentina, Paraguay y Brasil, a las de Bolivia se las califica como representaciones vivas, ya que se continúa con la escuela de música, tallado y pintura de la época colonial. Se enfatiza en la música barroca y sus festivales donde concurren visitantes y participantes de diversas esferas del planeta.
Hoy en día, Santa Ana de Velasco sigue siendo un testimonio tangible de la rica historia misional de Bolivia, se encontraron restos arqueológicos y resalta la arquitectura única de la iglesia, además de albergar gran naturaleza y biodiversidad. La misión fue reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1990, lo que manifiesta su importancia cultural y su cuantía histórica.
Al presente, Santa Ana de Velasco tiene una población cercana a 1.700 personas, con ocho comunidades indígenas, y se halla soberanamente endeble, debido a la migración de los hombres en edad laboral, por falta de oportunidades de trabajo dentro de su población. Por ello, es un pueblo habitado, principalmente, por niños, mujeres y ancianos.
En este contexto, surge el Proyecto Integral Chiquitanía, a cargo de la Fundación Latinoamericana para el Desarrollo (Flades).
El vicepresidente de Flades, Moisés Rivera, explicó que este proyecto tiene como propósito trabajar y empoderar a Santa Ana de Velasco, a través de los pilares de producción agrícola, preservación medioambiental y desarrollo humano. Lograron progresos significativos desde su lanzamiento en junio de 2022.
Asimismo, informó que entre los avances más notables están la excavación de un pozo de 136 metros y la instalación de una bomba sumergible a los 100 metros del pozo que funciona con 12 paneles, destinados al provisionamiento de agua y riego de los cultivos de cúrcuma, moringa, almendra chiquitana, chirimoya crespa, alfalfa y vainilla. Esto contribuye a que estos cultivos elaborados en sistemas agroforestales sean una fuente de ingresos sostenibles económica y ambientalmente, contribuyendo así a las comunidades que componen Santa Ana de Velasco.
Dijo también que se alcanzaron magnos hitos en la vida de la escuela, el coro y la orquesta de Santa Ana de Velasco. Se tuvo 226 estudiantes de música divididos en niveles infantil, inicial, intermedio y avanzado, además de la disciplina coral. Como fruto del esfuerzo combinado de la fundación y los siete profesores que educan a los niños, niñas y jóvenes aneños, realizaron múltiples conciertos y una gira por España que llevo la cultura barroco-chiquitana al viejo mundo.
Rivera comentó que la gira de la Orquesta de Cuerdas de la Escuela de Música de Santa Ana de Velasco a España se materializó gracias a la invitación del Banco de Desarrollo de Latinoamérica y el Caribe (CAF) y la Embajada de Bolivia en el país vasco. Ahí participaron de varias actividades entre el 7 y 23 de septiembre, comenzando el 13 en la Galería de Colecciones Reales en Madrid, organizado por la CAF. Al día siguiente, actuaron en La Casa de América, con el patrocinio de la Embajada de Bolivia en España, y continuaron con la serie de presentaciones y clases maestras en la Universidad Autónoma de Madrid y El Ateneo del Escorial, cerrando su periplo por esa nación con una visita a Valencia.
“Todas las actividades se llevaron adelante gracias al apoyo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), la Embajada de Bolivia en España, Laboratorios Bagó, IICA, GIZ, Banco Unión, Banco FIE, LBC y Fundación Solydes, además de todas las personas que colaboraron y coadyuvan constantemente. Ese desprendimiento fue un gran impulso en la consecución de los proyectos, tanto agrícolas como musicales y a quienes Flades y el pueblo aneño agradecen profundamente”, señaló Rivera.
“Si bien los avances son enormes, los desafíos también lo son. Por eso, es esencial que todos sumemos esfuerzos y sigamos colaborando, ya que Flades se encuentra trabajando para alcanzar los próximos objetivos, entre los que se encuentran la perforación de tres nuevos pozos de agua para lograr dotar del vital elemento a todas las comunidades de Santa Ana de Velasco. Y el objetivo de tener un instrumento para cada estudiante, ya que actualmente cuentan con 103 instrumentos, para 226 alumnos”, manifestó.