
La Paz, 10 de octubre de 2022 (ANF).- El analista Carlos Cordero dijo que, si bien hace 40 años los militares y policías eran los que aprehendían, arremetían y perseguían a los dirigentes y reprimía a las movilizaciones, en estas cuatro décadas y en especial en la gestión de Evo Morales el acoso pasó a ser una persecución judicial contra los que piensan diferente.
“Hoy en día, el Estado lo que hace en vez de utilizar la violencia del Estado, la violencia física de las Fuerzas Armadas, hoy se utiliza la violencia de la justicia y aplica a los amigos el guante de seda; pero a quiénes se oponen al Gobierno, a los que son identificados como opositores, el duro peso de la ley, les siguen con 10, 15, 20 juicios, los atormentan, los acorralan con procesos judiciales”, aseguró Cordero.
Este lunes, Bolivia celebra los 40 años de retorno a la democracia. El 10 de octubre de 1982, Hernán Siles Suazo (UDP) y Jaime Paz Zamora juraban como presidente y vicepresidente electos después de varios gobiernos militares que administraron el país a través de golpes de Estado.
Según Cordero, antes de que Morales llegue a la presidencia, los militantes tenían muy poca incidencia en los gobiernos porque no existía hostigamiento de los movimientos sociales. Ahora, los dirigentes de estas organizaciones pueden cometer incluso delitos y no ser juzgados, como en el caso Las Londras en Santa Cruz y el mercado ilegal de coca en la zona de Villa El Carmen.
En cambio, los dirigentes cocaleros orgánicos de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) fueron encarcelados en menos 24 horas sin prueba alguna y violando sus derechos al momento de ser aprehendidos con uso excesivo de la fuerza. Asimismo, Cordero recordó que los hechos del caso terrorismo se constituyen en una de las páginas más negras en un Gobierno electo en las urnas porque se usó la fuerza para ejecutar a personas extranjeras el 2009.
Para el analista, hace 40 años no había muchas observaciones a la violación de derechos humanos en los países de esta parte del continente porque las naciones europeas principalmente tenían sus propios problemas; en cambio, ahora hay mucha más atención de los organismos en este tiempo y por eso se produjeron condenas internacionales contra gobiernos como Nicaragua, Venezuela o Bolivia.
El exdirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Jaime Solares, que fue protagonista de las luchas de 2003, sostuvo que el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada fue el que más violentó los Derechos Humanos.
“Goni es el primero en violar los derechos humanos, porque de hecho metió a la cárcel a cualquier cantidad de gente, luego de forma sistemática. Entonces, el primero es Goni, el más carnicero, el que le sigue en este caso es Evo. Lamentablemente yo lo digo de frente, porque hemos sido amigos y lo conozco bien”, dijo el veterano dirigente sindical.
Respecto a las mayores violaciones de los derechos humanos en estos últimos 40 años, Solares aseguró que la relocalización de mineros y la represión de indígenas del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure (Tipnis) en la VIII Marcha fueron las peores.
En 1985 el Gobierno de Víctor Paz Estenssoro (MNR) promulgó el decreto 21060 lo que significó el cierre de decenas de centros mineros que estaban bajo el manto del Estado y provocó el despido de miles de trabajadores del subsuelo que organizaron la denominada, “Marcha por la Vida” que al final no tuvo éxito y las minas fueron privatizadas y cooperativizadas.
Solares dijo que el mejor gobierno que hubo y que se cuidó de la violación de derechos humanos y laborales fue el de Hernán Siles Suazo, que fue el primero de los 13 presidentes electos en estos 40 años.
Hernán Siles Suazo fue el primer presidente de este extenso periodo democrático y juró a su cargo el 10 de octubre de 1982, duró en el Gobierno dos años nueve meses y 26 días. Agobiado por el escenario político, adelantó las elecciones y entregó el mando a Víctor Paz Estenssoro el 6 de agosto de 1985.
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