
La comunidad de Rivadavia, Mendoza, se encuentra en estado de conmoción y dolor tras el femicidio de Carla Del Souc, una joven maestra jardinera de 27 años, asesinada por su exnovio, Federico Acevedo, quien luego se quitó la vida.
El crimen ocurrió el sábado en un comercio de la ciudad, donde Carla también trabajaba. Según testigos, Acevedo ingresó al lugar de manera agresiva, comenzó a hostigarla verbalmente y luego la atacó con una cuchilla, hiriéndola en el cuello. Tras el ataque, se autolesionó con la misma arma.
Un agresor con antecedentes
Acevedo, de 32 años, tenía antecedentes penales. En 2016, fue acusado por violación de domicilio, un año después por robo agravado y, en 2019, tenía una orden de captura en su contra.
La relación entre Carla y Acevedo había comenzado en 2022, pero recientemente se habían separado. Personas cercanas a la víctima indicaron que el agresor insistía en retomar el vínculo y que la acosaba desde la ruptura.
Un legado de lucha y vocación docente
Carla Del Souc había estudiado Profesorado de Nivel Inicial en el Instituto de Formación Docente y Técnica N° 9-006, y estaba a punto de graduarse en Ciencias de la Educación en la Universidad de Congreso.
Desde la institución educativa lamentaron su pérdida con un comunicado:
"Carla era estudiante en la sede este y estaba por finalizar sus estudios. Expresamos nuestro rechazo hacia cualquier acto de violencia y acompañamos a su familia en este difícil momento".
El Jardín Maternal N° 361, donde trabajaba, también manifestó su dolor:
"Con profunda tristeza, acompañamos a su familia en este difícil momento".
Carla era además una activa defensora del movimiento #NiUnaMenos. En 2020, su foto de perfil en redes sociales llevaba el lema "Nací para ser libre, no asesinada".
Una comunidad en shock
Vecinos que presenciaron el ataque alertaron al 911. Al llegar, la policía encontró a Carla sin signos vitales y a Acevedo con heridas en el tórax y el cuello. Fue trasladado al Hospital Carlos Saporitti, donde falleció minutos después.
El caso está en manos de la Fiscalía de Rivadavia, que investiga el femicidio seguido de suicidio.
El brutal crimen ha reavivado el reclamo por el fin de la violencia de género, mientras Mendoza despide con tristeza a una joven docente comprometida con la educación y la lucha feminista.