En un país marcado por la polarización política, las tensiones sociales y la fragilidad de muchas instituciones, la elección presidencial del próximo 19 de octubre adquiere un valor estratégico que va más allá de lo inmediato. No se trata únicamente de escoger a una persona o un partido, sino de definir un liderazgo que pueda gobernar sin que la sombra de la inestabilidad parlamentaria planee sobre cada decisión. Bolivia no es Perú.... + Leer noticia completa
Notibol es un agregador informático de noticias y no es responsable del contenido de los enlaces a los sitios externos que generan las noticias.
Acerca de Notibol | Contacto | Política de Privacidad | Descargo de Responsabilidad