La Argentina arrastra desde hace décadas una anomalía institucional que degrada la política y erosiona la confianza ciudadana. De una vez por todas, es hora de cancelar la posibilidad de que personas con condenas confirmadas sigan compitiendo por el poder, dictando leyes o administrando recursos públicos. No se trata de una discusión jurídica ni de una proscripción, sino de una cuestión de decencia republicana. El sonoro fracaso que... + Leer noticia completa
Notibol. Desde 2006. Central de Noticias.
Notibol es un agregador informático de noticias y no es responsable del contenido de los enlaces a los sitios externos que generan las noticias.
Acerca de Notibol | Contacto | Política de Privacidad | Descargo de Responsabilidad